SELECCIÓN ESPAÑOLA

MEMORIAS DE SUDÁFRICA: SIN SUFRIMIENTO NO HABÍA GLORIA

paragayespQuizás retrotraernos al pasado en un día como el de hoy, tras lo ocurrido ayer en el debut de nuestra selección en el Mundial de Brasil, nos hará cambiar un poco el chip y pensar con positividad, porque hace cuatro años también tuvimos un comienzo nefasto y repasando el partido que hoy toca, fue el día donde estuvimos a pocos segundos de estar en la calle, concretamente, lo que tardó Cardozo en lanzar el penalti.

 

Pongámonos en situación. Estadio Ellis Park de Johanesburgo, 3 de Julio de 2010. Tras el pase ante Portugal, España se las veía ante Paraguay, que venía de tumbar a Japón en penaltis en octavos de final. Todo parecía indicar que, a priori, sería un partido que tendríamos que superar sin problemas con todo lo que habíamos mejorado en el transcurso de este mundial, pero así son estas competiciones de duras, que si quieres ganar, tienes que sudar contra el que sea. Y Paraguay nos plantó un partido duro, un partido que llevaron al límite, donde jugaron al borde del reglamento. La idea estaba bastante clara por el equipo que entonces dirigía Gerardo, el “Tata” Martino: no dejar a España jugar, tan siquiera que oliésemos el balón y la orden se cumplió a base de bien. La primera parte apenas gozamos de opciones, y fue en la segunda, con el transcurso de los minutos, donde los espacios comenzaron a abrirse y llegaron las ocasiones. España fue a por todas y esto provocó que Paraguay se acercarse, hasta tal punto que hubo una jugada que marcó el devenir del partido. Penalti que hace Pique en un corner botado por la selección sudamericana y el corazón de todos los españoles a mil por hora, sin querer mirar a la televisión. Estaba muy claro que si nos marcaban aquel penalti, nos veníamos a casa, porque no estábamos siendo superiores como esperábamos a ellos. Esos segundos, en los que Cardozo espera para tirar, fue la peor espera para muchos que estábamos sufriendo tras las pantallas. Millones de almas rezando lo que podían. Entonces, fue cuando apareció Íker, que detuvo aquel lanzamiento, adivinando el sitio y dándonos alas para ir a por el partido. Fue cuando Paraguay, psicológicamente, se desmembró. La jugada posterior acabó en penalti para España, que acabó en gol, pero el árbitro mandó a repetir, porque hubo invasión de área. El segundo penalti lo fallamos y en el rechace le hicieron penalti a Cesc que no pitaron. El arbitraje aquel día fue una broma sucia de la FIFA.

 

Pero ya la historia tenía mejor cara para nuestra selección. Comenzábamos a tener mayor dominio y los cambios dieron frescura al equipo, hasta que llegó el gol, como no podía ser de otra manera en un partido como este, de una carambola brutal, tras una jugada magistral de Iniesta, un pase a Pedro que envió al palo, el rechace lo recogió Villa que en el segundo rechace anotó el gol de la victoria para España. Digamos que fue el día donde nos dimos cuenta que, si queríamos ganar este mundial, que poco a poco veíamos mas cerca, teníamos que sufrir hasta el final, porque no hay gloria sin sufrimiento. Ya esperaba Alemania en semifinales, rival al que temíamos, venía de dejar fuera a Argentina con un contundente 0-4, pero había que seguir creyendo. El sueño estaba cerca. 

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