FÚTBOL Y LITERATURA…AMOR IMPOSIBLE??

Los  primeros datos de esta complicada relación se remontan a 1880,cuando el escritor británico Kipling declaró que despreciaba “a las almas pequeñas que pueden ser saciadas por los embarrados idiotas que lo juegan”,abriendo el histórico y cansino debate que asocia al denominado deporte rey con el opio del pueblo y aficionados de bajo nivel cultural.

Con la llegada del nuevo siglo la bola seguiría creciendo en gran parte debido al mito argentino Jorge Luis Borges,asegurando el autor de la célebre obra “El Aleph” que era una cosa estúpida inventada por los ingleses y que no resultaba demasiado hermoso ver a once tipos contra once correr detrás de un balón,inexacta ironía ya que son diez contra diez los que corren habitualmente,y a veces ni eso….jejeje!

!Hasta la aparición sobretodo de escritores latinoamericanos reivindicando su pasión por el balón , se podría simplificar en que los literatos despreciaban el fútbol y los futboleros huían de la literatura,estado que hizo cambiar el acercamiento a mediados del siglo XX al pueblo llano de relatos más populares con decenas de guiños al planeta Fútbol:

Ilustres nombres como Onetti,Benedetti,Sabato,Vargas LLosa o nuestros Alberti,Montalbán o Delibes resultaron fundamentales en ese aspecto,por no hablar del premio nobel Albert Camus,que sentenció que todo lo que sabía de moral se lo debía al fútbol,llegando incluso a jugar de portero en Argelia el genial escritor de “La peste”.En los últimos 20 años se ha producido un boom de la narrativa asociada al balompié,desde el uruguayo Galeano con “Fútbol a sol y sombra” hasta los magníficos Hornby y Trueba,que con “Fiebre en las gradas” y “Saber perder” han dejado claro que la conjunción relato y escribir sobre fútbol puede ser satisfactoria y ofrecer entertaiment a partes iguales: el inglés Nick Hornby,declarado fan del Arsenal ,relata su vida como hincha,mientras el atlético David Trueba muestra una trama coral donde uno de sus protagonistas es un jugador argentino que aterriza en Madrid fichado por un club de la capital y donde se explica su complicada adaptación dentro y fuera de los terrenos de juego.

En definitiva,parece claro que los tópicos con el paso del tiempo han quedado claramente desmontados ,cosa que en la literatura americana ni se plantea cuando idolatrados escritores como Paul Auster(servidor, fan absoluto suyo) o Don De Lillo se declaran admiradores incondicionales del béisbol y lo suelen convertir en parte activa de sus libros,hecho reforzado por el gran madridista y confeso anti-Mou Javier Marías,que acertadamente apunta que” el fútbol es la recuperación semanal de la infancia.”

OPNIÓN

ENRIQUE PAJARO

Facebook


El Mundo Madridista.com © 2013
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.