EUROLIGA BALONCESTO

Crónica Real Madrid C.F. 94 - EA7 Emporio Armani Milan. 89

Llull MIlanDos días después de haber ganado en Nuremberg, el Madrid se volvía a vestir de gala para recibir al farolillo rojo de la clasificación en esta exigente Euroliga. No importa lo bueno o menos bueno (malo no hay ninguno) que seas, el nivel de los rivales es tan elevado que pestañeas y te caes al fondo de la clasificación. Jugador por jugador y viendo la trayectoria de los milaneses, no parece justo su puesto. De hecho marchan líderes de la Lega.

Y la locura del calendario puede jugar malas pasadas, no hay que olvidar que el Madrid disputaba su cuarto partido en 8 días, los dos últimos fuera, Kaunas y Nuremberg.

Los blancos contaban con la ausencia de Rudy Fernández, que arrastraba molestias en la dichosa espalda. Se notaría su ausencia, casi de forma capital.

Llull, Maciulis, Taylor, Felipe y Ayón eran los cinco que iniciaban el partido por parte del Madrid, que se estrenaba con una asistencia de Llull para Ayón, 2 - 2. Esa pareja daría los primeros réditos a los blancos en el encuentro.

Los jugadores de Milan habían saltado a cancha sin presión, conscientes de que tenían mucho que ganar, poco que perder y con una dinámica positiva de resultados. Empezaron jugando muy sueltos, con mucha movilidad en estos tres primeros ataques, y no bajarían en demasía el pistón.

Dos personales consecutivas se cometían sobre Ayón. La conexión era continua entre Llull y Gus. De los dos tiros libres, el gigante azteca anotaba solo el primero.

El comienzo por parte de todos los asistentes al WiZink Center era muy frío, jugadores y público. Tiempo habría de entrar en calor, sin duda alguna.

Un contrataque de Maciulis, que servía para Taylor, estaba en la esquina, terminaba en triple convertido por el sueco. 6 – 4. Al fin de la siguiente posesión, contra tablero, mandarinazo de lujo de Llull. 9 - 6. El posterior balón que tocó el mahonés con posibilidad de lanzar de tres, estando solo y tranquilo, lo fallaba. Demasiado sencillo para el rey de los imposibles.

Pero si algo tienen los grandes es que nunca se arrugan ni se cansan de sumar, para el equipo, anotando o asistiendo, y Llull hacía de lo segundo para Ayón, que de semigancho anotaba. 11 - 6.

Comenzaban los cambios con la entrada de Randolph por Felipe, cargado ya con dos faltas.

Se daba la vuelta a la jugada de unos minutos antes, y esta vez era Taylor el que servía para un Maciulis aparentemente más fino, quizás producto de la gripe que le ha mantenido fuera del equipo, que anotaba un triple. 14 - 10. Muy bien movido el balón por todo el equipo en esa jugada. .

Laso continuaba con los cambios, y en ese momento le tocaba el turno a Jaycee, que se plantaba en el parquet con más de 17 puntos de media en los últimos partidos.

Un Ranwolf algo despistado en las últimas fechas, colocaba un soberano gorrazo, pero se lo devolvían al intentar anotar él en la posterior jugada de ataque.

Se estrenaba con tiros libres Jaycee el especialista, con ambos dentro de la cesta. 16 - 12. En la posterior jugada de ataque, el que inauguraría su casillero sería Randolph desde 6 m., 18 - 14.

Hunter entraba por un Ayón muy activo como de costumbre, y rápidamente anotaba en suspensión desde la línea de personal con asistencia de Llull. 20 - 16. Doncic daba el relevo a Maciulis después de superar sus molestias sufridas en la primera parte del último partido de ACB. Lo dicho, pestañeas y te pierdes dos partidos. Por lo presenciado durante los minutos en que estuvo en cancha, el esloveno se ha recuperado a las mil maravillas.

El choque no terminaba de dar la cara, no había continuidad, no se cerraban bien las defensas ni se anotaba con fluidez, pero si antes nos regalaba un lanzamiento triple estratosférico, ahora llegaba un canastón lateral de Llull tras fade away a lo Jordan, su ídolo. 22 - 18.

Así se llegaba al final del primer cuarto. El Madrid parecía estar jugando con la ley del mínimo esfuerzo. De momento le servía para llevar la delantera en el marcador, a ver si era suficiente con posterioridad. Apenas nada destacable en esos primeros diez minutos, salvo el triplazo de Llull. Todos los jugadores estaban haciendo un poquito de todo, aportando para el bloque.

Se iniciaba el segundo cuarto con dos canastas italianas y asistencia de Randolph para Luka, que encestaba un triple lateral. 25 - 22. Después era Doncic el que asistía a Hunter, que despertaba al público con un mate. 27 - 25. Randolph después de tres rebotes en ataque, anotaba y recibía personal. 30 - 27, después de terminar dentro el tiro libre.

No es habitual ver a los tres bases del roster en pista, pero Draper, Llull y Doncic coincidieron varios minutos. Doncic continuaba con su aportación, esta vez con dos tiros libres. 32 – 31 y a continuación con un tremendo taponazo cuando iba a machacar McLean.

Draper servía más tarde para Randolph, que encestaba desde 4 m. 34 – 32 y después para Llull que anotaba otro triple, 37 - 34.

Pese a que el marcador permanecía igualado, daba la sensación de que Milan anotaba con más soltura que el Madrid, no agotaba tanto la posesión y sus lanzamientos eran más francos.

Llull hacía un precioso tuya - mía con Doncic, para terminar la estupenda jugada con triple el chaval. 40 - 37.

Randolph continuaba como el inicio del encuentro en el WiZink, dejaba el balón sobre el aro, se salía y Hunter lo reventaba. 42 - 39. A continuación, dos tiros libres de Llull convertidos, 44 - 39.

Milan continuaba anotando fácil y Laso intentaba solucionarlo parando el partido. Después del 22 – 18 del primer cuarto, este segundo marchaba 22 - 23. Sólo había fallado 5 tiros en todo el partido Milan. El hecho de tener calidad, poco que perder y la no muy buena defensa del Madrid les estaba dando réditos. El Madrid llevaba hasta ese momento sólo dos faltas, les decía Laso a los jugadores en el tiempo muerto que pusieran más intensidad.

Thompkins, que no es precisamente lo más intenso de que dispone el Madrid, entraba para jugar con Hunter y Randolph, como ya vimos en Alemania hace dos días.

Otro rebote ofensivo, esta vez de Hunter, era convertido por él mismo en canasta. 46 – 41. 5 rebotes ofensivos llevaban ya los blancos. No en vano los italianos son los penúltimos peores reboteadores defensivos de Euroliga.

Ahí se atascaría el Madrid. 24 - 27 ese cuarto y 46 – 45 en el marcador, significaban tiempo muerto de nuevo. 7 rebotes ofensivos había cazado ya el Madrid por 3 de los milaneses, pero les valía más su clarividencia anotadora.

De nuevo aparecían la garra y el ansia competitiva de Doncic para colocar otro gorrazo en un contraataque de los de Milan. Aún así, desde la canasta de Hunter no habría más puntos del Madrid antes del descanso, al que se llegaría con 46 – 49 después de un parcial de 0 - 7. En la última posesión, se comió el balón el Real.

Randolph decía que había que ser más duros en defensa. Lo tenían claro, él, Laso y todos, pero la teoría se queda en eso si no se lleva a la práctica. Milan había jugado durante varias fases muy fluido, al Madrid le faltaba garra, intensidad.

31 puntos le había anotado Milan al Madrid en el segundo cuarto, una barbaridad. Los de Repesa venían sin presión a la cancha del líder virtual, henchidos de moral después de haber ganado sus dos últimos partidos en Europa, ante Galatasaray y Olimpiakos.

Laso decía que les habían anotado muchas canastas fáciles, muchas bandejas, que las situaciones de uno contra uno estaban siendo mal defendidas y que no se podía llevar el partido a intercambiar canastas, había que dar un paso adelante defensivo.

Estaba más que claro que el que diera ese paso adelante en defensa se llevaría el choque. Por entonces, con quien no podían era con Llull, que llevaba 10 puntos, y Ayón había dominado la mayoría del tiempo ambos tableros. Un jugador tan fundamental y fiable que ha sido el único en ser titular en los 20 partidos de Euroliga que han disputado los chavales de D. Pablo.

Y precisamente Ayón, con un gancho después de trabajar con paciencia sobre el defensor y acercándose al aro, anotaba la primera canasta de la segunda mitad. 48 - 49. Después llegarían dos tiros libres de Felipe convertidos. 50 - 51. Y de nuevo sería protagonista con un rebote, esta vez ofensivo, Ayón que pasaba a Carroll y el de Laramie anotaba un elegante triple. 53 - 56.

De nuevo Gus como protagonista, en este caso en un contraataque, asistiendo para Felipe que dejaba el balón dentro. 55 - 56. Y con un gorrazo, Felipe repetiría protagonismo.

Después serían dos puntos más de Taylor tras bandeja errada en contraataque de Lull los que subirían al marcador. 57 – 56 y el Madrid por delante después de bastantes minutos.

El Madrid anotaba, pero no cerraba su aro. Entonces era un contraataque fulgurante de Jaycee, que dejaba dos puntos para el Madrid en forma de bandeja. 59 - 59. A continuación, penetración de Llull cortando la zona, y consiguiendo canasta más personal. Dentro también el lanzamiento libre adicional. 62 - 59.

El parcial de 16 – 10 en el cuarto obligaba a Repesa a detener el encuentro. El Madrid iba aumentando paulatinamente su presión defensiva sin llegar a asfixiar al rival, pero por ejemplo, cometía personal Maciulis que era la cuarta y además recibía una técnica. Eliminado. Se echaba de menos la intensidad defensiva, competitiva y los puntos de Rudy. Sin Maciulis, más se echarían aún.

Tras el tiempo muerto el Madrid volvía a dormirse, y sólo un tiro libre de Ayón antes y dos de Doncic después, eran el bagaje del Madrid mientras los de rojo sumaban seis 64 - 65. Y no quedaría ahí, el arreón milanés les había concedido un 2 - 10 de parcial. 64 - 69. Como dato, habían anotado 14 tiros libres en este tercer cuarto.

Pero si el Madrid tiene algo es talento y Laso lo sabe. Llull servía para Jaycee tras rebote ofensivo de Ayón, triple y 67 - 69. 10 rebotes ofensivos llevaba ya el Madrid. También anotaría Jaycee después, dos tiros libres, 12 puntos para él. 69 - 71.

Llull, que está siempre en todas, robaba tras el saque de fondo rival, pero no se obtenían beneficios. En la última posesión del cuarto, intento de triple forzado de Llull, ligeramente punteado por su defensor. 69 – 73 y diez minutos apasionantes por disputarse.

El Madrid no encontraba soluciones en defensa y los de Milan continuaban creyendo en que podían ganar. Estaban sabiendo leer el partido. En el Madrid, Jaycee, Doncic y Llull estaban tirando del carro.

Nocioni es una de las armas con las que cuenta Laso para dinamitar partidos y podría ser su momento. Entraba para apretar las clavijas a los rivales y a sus compañeros. Para comenzar, gran circulación del Madrid, pase de Othello y triple de Doncic. 72 - 73. Tres de tres en triples llevaba Luka.

Cuando se acercaba el Madrid y estaba a punto de tomar las riendas en el marcador, se cometía una clara personal sobre Llull cuando penetraba, no pitada y sí la técnica por echarse las manos a la cabeza. Paradójicamente, puede que ese error arbitral alborotara a los blancos, al público y lo que es peor para los de rojo, a Llull.

Sergio lanzaba un gran pase picado para Doncic, que anotaba en una plástica bandeja. 74 – 76 y después anotaría Carroll por elevación, 76 - 79. De nuevo Llull para Hunter, pick and roll de libro y dos más para Othello, 78 - 79. El Madrid ya estaba apretando, llegando a todo, molestando, oliendo el final del partido, cinco minutos.

De nuevo Hunter entraba en acción, esta vez para asistir a Llull, que convertía un triplazo. 81 - 79. Era el momento justo de tomar la delantera, pues se acercaba el ocaso del partido y no se marchaba por delante desde el 62 - 61. En ese cuarto, el marcador parcial era de 16 a 12.

En la posterior jugada, era Jaycee quien anotaba por elevación desde cuatro metros. 83 - 81. De nuevo aparecía Llull para servir a Hunter, 85 – 83, si bien el gigante de ébano fallaría dos importantes tiros libres a 2 minutos del final.

Resultaba sin duda muy peligroso dejarle creer a Milan que podía ganar, siendo un equipo con tanta confianza en su juego de ataque en ese momento. Se le había dejado llegar al tramo final con todas las opciones de llevarse una victoria de enorme prestigio

De nuevo llegaba un canastón de Llull, embolsando la pelota en su antebrazo derecho y penetrando. 87 - 85. El Madrid no estaba aún en bonus y se podía permitir defender fuerte. Lo hacía y además Ayón rebañaba un balón sin dueño en ataque tras fallar un intento de anotar y encestaba. 89 - 85.

Para cerrar el partido, Doncic robaba y se iba como un cohete para reventar el aro a una mano. 91 – 85 a 37 segundos del pitido final. La victoria número 15 en Euroliga, estaba casi en el bolsillo.

Milan fallaba su ataque, reboteaba Ayón y le hacían falta. Quedaban 25 segundos y había dos tiros libres para él. Anotaba uno de los dos. 92 - 85.Posiblemente el partido se habría decidido en ese balón cazado por Ayón en ataque y la contra de Doncic.

A 7 segundos del final se iba Llull por velocidad y le hacían falta antideportiva. Dentro los dos lanzamientos libres. Eran ya 20 puntos y 9 asistencias en su cuenta.

El partido terminaba con un tanteador de 94 – 89. Al final, sufriendo se había defendido la inexpugnabilidad del WiZink Center, vigente desde el partido ante Baskonia, y el liderato.

Doncic sin fallar ni un solo intento triple y saliéndose en defensa, un Llull imparable y Jaycee de nuevo destrozando el aro, eran los principales protagonistas de una nueva victoria.

Decía Luka Doncic al final que en la primera parte había sido clave la mala defensa del equipo y de él en primer lugar, pero en la segunda lo mejoraron. Le restaba importancia a las broncas que Laso le había echado en algún momento, diciendo que son para sacar lo mejor de él y está muy contento por ello.

Laso decía después que sentía que les habían encestado muy fácil, perdiendo el ritmo del partido, aunque este nunca se rompió. Poco a poco se había trabajado para llegar al final con la gente más fresca y que había sido clave tener más energía que ellos en el último cuarto.

Como preveíamos, en cuanto alguno de los dos equipos apretara en defensa, se llevaría el partido, porque las anotaciones estaban siendo continuas. Quizás la entrada de Nocioni le dio al Madrid ese punto de intensidad que le había faltado para doblar la muñeca a los italianos.

Don Luka Doncic, con 17 puntos, (4 de 4 en tiros libres, 2 de 3 en lanzamientos de 2, y 3 de 3 en triples), 3 rebotes, 1 asistencia y 2 tapones, fue el mejor. Llull, consiguió 20 puntos, 9 asistencias y 1 rebote. Jaycee, 16 puntos, 1 rebote y 2 asistencias. Ayón fue capital de nuevo con 10 puntos, 8 rebotes y 2 asistencias. Randolph fue muy importante por sus 8 rebotes y 7 puntos, y Hunter por sus 12 puntos, 4 rebotes y la intensidad que aportó. Taylor, Felipe y Draper también sumaron sin tanto brillo.

Increíblemente para Laso y sus jugadores, les espera justo una semana sin partidos. Siete días para recuperar físico, olvidar molestias, entrenar y relajarse mínimamente, porque el viernes próximo se avecina un apasionante Baskonia – Real Madrid. A ver qué hacemos nosotros tantos días sin disfrutar de nuestros jugadores. Por ejemplo, recordar que marchan líderes en esta Euroliga de locos, y en Liga ACB, la competición doméstica más dura de Europa. Algo deben estar haciendo bien los componentes de este equipazo.

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