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Crónica Saski Baskonia 77 – Real Madrid C.F. 62.

Draper y Randolph BaskoniaPrimer encuentro del año 2017, una vez superadas las principales fiestas navideñas, y tan solo a la espera de comprobar el efecto que habrían tenido sobre los jugadores los polvorones y demás excesos propios de estas fechas. En los prolegómenos del choque de mercancías, Laso decía que se presentaba un partido difícil, que los dos equipos se encontraban metidos en una vorágine de partidos, y que ambos se presentaban con bajas. Llull no estaría al cien por cien pero iba a ser titular y así poder probar cuanto antes sus sensaciones.

Siempre que se encuentran Baskonia, bajo sus distintas denominaciones y Real Madrid, algo que ha ocurrido en 124 ocasiones con claro dominio blanco, hay una serie de encuentros entre viejos conocidos, amigos antes y después de los minutos de la verdad. Por ejemplo, Laso es el hombre que más veces ha vestido la camiseta de Baskonia. U otro dato interesante: en 1999 llegaba a Vitoria Andrés Nocioni. Si jugaba, y lo hizo aunque su participación fue testimonial y desafortunada, alcanzaría los 300 partidos en Liga Endesa. 2 Ligas, 2 Copas 1 Supercopa, 1 Intercontinental y 1 Euroliga de la que fue MVP contemplan al argentino.

Ambos equipos venían de perder en Liga pero de vencer en Euroliga. Frente a frente los mejores equipos en ataque y los dos mejores en rebotes, empatados en balance victorias – derrotas en Euroleague.

Llull, Doncic, Maciulis, Reyes y Ayón era el cinco que D. Pablo planteaba de inicio. Ambos equipos desperdiciaban su primera opción de anotar, el Madrid la segunda también. Se estarían tanteando posiblemente, soltando los nervios, probando sensaciones, explorando dónde le dolía al otro.

Por fin se estrenaba el Madrid. Penetración de Llull, que fallaba el lanzamiento y Reyes anotaba palmeando. 2 – 2. De inicio ya se veía a Hanga, el mejor defensor exterior, sobre Doncic. La fama del esloveno y su peligrosidad le precedían.

Llegaba el robo número dos de Felipe en dos minutos, Doncic fallaba el intento de canasta en el contraataque posterior y Jonas reboteaba y anotaba. 2 – 4. De nuevo el capitán sería protagonista a continuación. Ayón filtraba un balón interior a Felipe que anotaba. 4 – 6. Se entienden muy bien los dos pívots, y Reyes llevaba unos partidos bastante acertado de cara al aro.

La siguiente canasta fue de tres, de Doncic enconcreto, 6 – 9 y Llull anotaba en un lanzamiento en suspensión peculiar desde un lateral. 10 – 11. Parecía que ambos estaban acertados en ataque y defensa y nos íbamos a divertir, pero no duró demasiado este panorama. Tras perder el Madrid tres balones consecutivos, llegaba el primer tiempo muerto de Laso con 15 – 11. Se iniciaban las rotaciones, entrando Rudy por Doncic y Randolph por Reyes.

El intento de cortar el primer arreón local fue infructuoso, pues el parcial se fue a 12 - 2, con un marcador de 18 - 11. Draper entraba por Llull para dar descanso al balear y su maltrecha rodilla izquierda y además dar una vuelta de tuerca a la defensa.

Rudy sumaría entonces tres acciones positivas consecutivas. Primero nos deleitaba con una asistencia increíble sobre Ayón, que anotaba una bandeja. 18 – 13. El mismo Rudy penetraba, recibía personal y anotaba a tabla, tirando de responsabilidad. No diremos lo de echarse el equipo a la espalda por si las moscas. Dos más adicional. 20 - 16. Y enseguida un triple brutal, con el defensor encima. Él solito había cambiado la dinámica negativa de su equipo en ese tramo del partido, con una asistencia y 6 puntos en un plis. 20 - 19. Así terminaba el primer cuarto.

El segundo se iniciaba con personal sobre Randolph cuando intentaba anotar penetrando por la zona. Los dos lanzamientos libres iban dentro. 20 - 21.

Enseguida entraba Andrés Marcelo Nocioni y cumplía por ello su partido 300 en Liga Endesa. Nunca se le podrán negar su espíritu competitivo, su brega incansable, su empuje..., pero la muñeca no estaba afinada. Falló los dos triples que intentó. Sí se fajó como de costumbre. La pelea tremenda por cada rebote (7 a 5 en ofensivos) es su desayuno, pero ambos equipos estaban cometiendo en esos minutos excesivos fallos. De hecho el parcial era de 5 a 2 en este segundo parcial. Pírrico. Muy pocos puntos en 6 minutos. 25 - 21.

Doncic sacudía a su equipo tirando de clase y raza. Penetraba y mareaba a los rivales anotando una soberbia canasta. 25 - 23. Othello había capturado dos rebotes consecutivos en ataque equilibrando esta faceta del juego, pero sin conseguir anotar nadie del Madrid.

Luka continuaba tirando de casta y decisión y recibía una personal que convertiría en dos puntos después de transformar sendos tiros libres. Con 7, era el máximo anotador del Madrid. 27-25.

Un corajudo aunque renqueante Llull, penetraba y anotaba contra el tablero. 30 – 27. Con 32 – 27 se llegaría al final del primer tiempo. Un marcador corto, encuentro muy pobre en puntos para los dos mejores ataques de Liga precisamente. En defensa los dos bloques se comportaban más o menos bien, pero había que estar más templados, menos precipitados en ataque. Los dos muy mal en triples, sólo 2 cada uno, pero Baskonia estaba ligeramente por delante al ser superior en rebotes y disponer de más opciones de anotar. Se jugaba con alta intensidad, y muchos cambios en ambas escuadras, intentando Sito Alonso y Pablo Laso dar con un cinco adecuado.

Un Pablo Laso que decía en esos minutos de intermedio que el rebote estaba marcando el partido porque controlar esa faceta del juego te da posesiones y por ahí se estaba marchando el resultado. El vitoriano tenía, pues, detectado el problema. Pero todos sabemos que del dicho al hecho va un trecho.

Al no rebotear, el Madrid no podía correr, y estaba también muy desacertado en tiro exterior en general y triples en particular. Y el juego interior del Madrid tenía que subir enormemente su rendimiento. Ayón y sobre todo Felipe habían arrancado de manera muy prometedora, pero se habían estancado.

El primer ataque del Madrid en la segunda mitad, suponía la primera pérdida, la octava. Ambos equipos estaban empatados en este dato negativo.

Ayón abría para Felipe, que conseguía una importante canasta lateral desde cuatro metros. 32 - 29. A continuación, robo y contraataque de Ayón, cuando iba a machacar recibía falta personal. Protestaba por ello Beaubois, el infractor, y recibía además por ello técnica. La ocasión la pintaban calva para subirse al tren del partido… pero lo que supuso fue el descarrilamiento, como dijo Laso al final. Los dos tiros libres fallados por Ayón correspondientes a la falta y el de la técnica fallado por Doncic, parecieron pesar sobre el ánimo y la concentración de los blancos. Tres posibles puntos desperdiciados. Al menos Llull asistía para Doncic, que anotaba un triple e igualaba el encuentro a 32. Podría haberse ido de tres el Madrid, pero el parcial de 0 - 5 de salida en la segunda parte se cortaría ahí.

Comenzaba el despeñamiento del visitante, que acumulaba ya 12 pérdidas por 8 locales. 6 - 0 de parcial y tiempo muerto. El marcador indicaba 38 - 32 después de robo y contraataque de Baskonia, que estaba mucho más intenso y concentrado.

Asistíamos a una circunstancia poco habitual entonces. Cuádruple cambio de Laso, dejando sólo a Jaycee en cancha que acababa de entrar instantes antes. El Madrid estaba atascado en ataque. El luminoso se había congelado, pero sólo parcialmente. En su mitad derecha para ser más exactos: 47 – 32 con un 15 - 0 de parcial que había barrido al Madrid en los último cuatro minutos.

La sangría se detendría ahí. Randolph nos obsequiaba con un canastón, tras suspensión y rectificado para romper el parcial y la inercia. 47 - 34. Por fin se descongelaba el maldito marcador, maltratado por los 9 balones perdidos en el tercer cuarto del Madrid.

De nuevo Randolph sería protagonista de una acción positiva. abría para Draper que lanzaba y anotaba un triple. 49 - 37. Aunque complicado, parecía que el partido no estaba perdido, pese al escalofriante 8 - 17 en pérdidas.

Draper, Rudy, Taylor, Othello y Hunter eran el inédito cinco que jugaba esos minutos, mientras los teóricos titulares parecían castigados en el banquillo, mirando el encuentro con caras desencajadas.

Pero el encuentro poco a poco se iba tornando de gris a negro. Mientras Baskonia anotaba con relativa solvencia, el Madrid caminaba a base de tiros libres. Dos de Rudy, 55 – 39, uno anotado y otro fallado de Randolph, 58 - 40, dos más de Rudy. 61 - 42… Y cuando quedaban 29 segundos para el fin del tercer cuarto, se pedía tiempo muerto.

En la reanudación, anotaba una canasta Baskonia y al sacar Rudy sólo le esperaba Draper para recibir, presionaban los locales y se agotaban los 5 segundos, otra pérdida más. 63 - 42. En esos dos segundos que restaban, canasta de Baskonia: 23 de ventaja para los locales y fin del tercer cuarto. Todo perdido, posiblemente.

20 – 19, 12 – 8 y 33 – 15 eran los marcadores parciales de los tres cuartos. Se apreciaba muy claramente dónde se había producido la escapada local, aún no sabíamos si definitiva, pero si continuaban al ritmo de esos últimos diez minutos con 13 de 17 en lanzamientos exteriores, el Madrid con una anotación tan pobre y además sumando ya 17 pérdidas en 30 minutos cuando en 40 promedia 10...

Asistíamos expectantes al inicio del cuarto definitivo con un Madrid barrido por un Baskonia muy enchufado y un público, máximo de esta Liga Endesa con más de 14.000 espectadores enfervorecidos. Una vez más, el Madrid atrae más público que nadie a las canchas de toda Europa.

Othello anotaba después de dos rebotes ofensivos del Madrid. 65 – 44 y a continuación recibía de Llull, encestaba de nuevo y recibía personal. Erraba el tiro adicional. 65 - 46.

Aunque habían transcurrido pocos minutos, la mejora defensiva del Madrid era evidente. Y la intensidad in crescendo. Alley hoop entre Llull y Hunter. 0 - 6 en este último cuarto, todos de Hunter. 65 - 48. Muy lejos aún pero tirando de casta, como haría Llull inmediatamente, al anotar dos más, 65 - 50.

Por desgracia ahí despertaría Baskonia, y el Madrid no anotaría hasta los dos tiros libres convertidos por Rudy. 71 – 52, otros dos de Llull y el balear asistiendo para Randolph, que anotaba un canastón desde más de 5 metros. 71 – 56 y sumaba también con un gorrazo a Tilly. Llull asistía de nuevo para Jaycee que penetraba y conseguía el 71 – 58 y un 0 - 8 del Madrid que suponía un rayo de sol entre los negros nubarrones.

Doncic sumaba dos tiros libres. 73 – 60, pero el Madrid se desangraba por las pérdidas, 11 - 20. Además, los locales no eran frenados con la contundencia necesaria y proseguían su anotación, pese a que Taylor robaba, contraatacaba y pasaba a Randolph que machacaba. 75 - 62. A continuación estuvo la posibilidad de rozar la desventaja de diez puntos en las manos de Ayón, pero falló los dos tiros libres de que dispuso.

Aunque sería injusto hacerlo. No, no le íbamos a echar la culpa al mexicano. También tendría algo que ver el desalentador 4 de 21 en triples del Madrid, que de largo, estaba obteniendo la mínima anotación de la temporada. Hasta ese momento, estaba en los 75 anotados contra el Barcelona.

Para cerrar el encuentro, se la jugaba Doncic después de hacerse un hueco, pero su intento triple quedó en eso. Con un triste 77 – 62 se llegaba al final del choque. El tercer cuarto brutal del Baskonia, había sido obviamente la clave del partido.

El Madrid necesitaba ganar para mantener un partido de ventaja sobre Barcelona, pero desde el final del encuentro, ambos estaban empatados a victorias en la primera posición. Tampoco nos rasguemos las vestiduras, la posición es muy buena, pero las sensaciones no.

Esclarecedoras las 12 pérdidas locales al final por 20 de los visitantes, el empate a 36 en rebotes, 14 a 9 en asistencias cuando el Madrid llega a 20 de media y la valoración de ambos equipos, 77 a 56.

Un desencajado Laso decía al final del choque que habían estado muy mal desde el principio. En el primer tiempo la falta de rebote les había condicionado y tras el fallo en los tres tiros libres de la técnica se les había escapado el partido. Él el primero y los jugadores tenían que reflexionar. No había habido forma de arreglar los fallos evidentes del equipo. Siempre crítico nuestro coach.

Poco que destacar por el Madrid. Randolph podríamos decir que fue el menos malo, pero nada que ver con aquel que nos deslumbró hace unas semanas. Sumó 9 puntos, 4 rebotes, 1 asistencia y un tapón para un 19 de valoración. Rudy, que viene siendo de los mejores en los últimos tres o cuatro partidos como mínimo, cosechó 12 puntos, 3 rebotes, 1 asistencia, 1 robo y 15 de valoración. Felipe sumó 6 puntos muy al principio, cazó 5 rebotes y robó 2 balones para una valoración de 11. Hunter sostuvo al equipo en el inicio del último cuarto, Doncic fue con Rudy el máximo anotador, y un renqueante Llull sumó 8 puntos en los 23 minutos que jugó. Los demás, tremendamente flojos, sin que los nombrados estuvieran bien, todo hay que decirlo.

El Madrid tiene el viernes una gran oportunidad para olvidar este mal partido de Vitoria y continuar con ilusión y esperanza mirando a los títulos que ya se empiezan a vislumbrar en lontananza. Intuyo que Laso y sus ayudantes con Juan Trapero a la cabeza de la preparación física, tendrían previsto un bache de rendimiento a estas alturas para refulgir como lo que son, campeones en el momento de la verdad. Los dos últimos dueños de Europa frente a frente. Real Madrid – CSKA. A portarse bien que vienen los Reyes. Felipe no faltará a la cita.

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