ACB

Crónica Real Madrid C.F. 92 - Montakit Fuenlabrada 76.

Luka FuenlaMañana del domingo y partido en casa al abrigo de la afición. Ideal para restañar heridas físicas o anímicas, consecuencia de un esfuerzo enorme ante los turcos de Fenerbahce hace apenas 60 horas y a casi tres mil km de la capital del Reino. Pese a la derrota por la mínima de entonces, las sensaciones de los blancos una vez analizado el encuentro deben ser buenas. A ver cómo han descansado y entrenado los jugadores este par de días. Enfrente, el Fuenla de Jota Cuspinera, a priori presa fácil, pero ojo a las cuñas de la misma madera.

El cinco inicial que lanzó Laso a competir, fue el formado por Llull, Doncic, Maciulis, Reyes, Ayón. Nada más ponerse el balón en movimiento, Luka al poste, abría para Maciulis que anotaba un triple, y asistiría ipso facto en un contraataque a Reyes, que anotaba en bandeja. 5 – 0, y sin tiempo para respirar, robaba Ayón, se iba y machacaba a dos manos. 7 - 0 en minuto y medio.

De nuevo se producía un robo de Maciulis en defensa y la posesión era de nuevo blanca. El estar atentos, vivos atrás, más los rebotes capturados en ataque por el Madrid, les daban a los locales una opción extra tras otra para anotar. Un tiro libre encestado por Felipe y un triple de Doncic clavado desde la esquina después de un excelso movimiento de balón, colocaban el 11 – 3 en el luminoso.
Rudy entraba por un muy activo y acertado Luka a los cinco minutos de juego, pero no era el único. Atacaba Fuenlabrada contra un vendaval. Robaba Llull, contraatacaba, se plantaba desde detrás de la línea de triples, y aumentaba la diferencia hasta el 14 - 5.
Llegaba Nocioni al partido por Felipe en el minuto 6. Minutos para todos. Llull anotaba dos tiros libres, 16 – 5 y dejaba su lugar a Jaycee en el minuto 7. Veíamos tantas rotaciones e incluso alguna prueba, que el Madrid hasta jugaba sin base. Sobre pista en esos momentos: Jaycee, Rudy, Maciulis, Nocioni y Othello, un Hunter relevo de Ayón, que había cazado ya 5 rebotes ante su ex equipo.
Dos contraataques consecutivos, dos bandejas, uno con pase largo de Rudy para Jaycee, y Rudy que asistía a Othello. El propio Rudy penetraba, asistía a Maciulis y el lituano anotaba dos puntos más y el 23 – 12 que significaba el final del primer cuarto.
 
En el segundo, dos puntos más para Doncic dos triples de Jaycee y dos puntos más de Luka, 33 - 21. El baloncesto era vivo, dinámico, y Hunter fallaba dos tiros libres, pero Randolph palmeaba el segundo, 35 - 21.
Taylor entraba a pista mediado este cuarto, y Luka servía para Randolph que machacaba con la izquierda y asombrosa facilidad, 39 – 25, lo que provocaba el tiempo muerto de Cuspinera. 23 - 12 en el primer parcial y 16 - 13 hasta el momento en el segundo. Muy superior el Madrid, pero sin pisar el acelerador en exceso. Era más cuestión de sensaciones, de atisbar que un arranque de furia podría echar del pabellón a los fuenlabreños.
Sendos contraataques de Jaycee, que manejaba el balón con maestría y anotaba en bandeja, y Luka, que se escapaba una y otra vez, anotaban hasta el 43 - 27. No podían con el esloveno ni en ataque estático ni en carrera, ya fuera este defensor o aquel. Luka a continuación aceleraba, penetraba, anotaba bandeja y además tenía tiro adicional, 47 - 28 después de anotarlo.
Por fin, pensarían sus defensores, llegaba el descanso con 47 - 32. Doncic era hasta ese punto el mejor anotador del partido, 12 puntos, y el mejor pasador, 5 asistencias. Muy acertado penetrando por velocidad, potencia y fundamentos, y lo que le permiten sus centímetros, posteando. El Madrid era superior en rebotes, había cometido menos pérdidas (13 puntos había obtenido por pérdidas rivales) y conseguía mejores porcentajes en tiros libres, de dos y triples. De ahí la franca diferencia en el tanteador.
Rudy entraba por Llull al inicio de la segunda parte como única diferencia con respecto al cinco que inició el partido. Penetraba por la zona y abría a Luka que anotaba un triple en la primera acción positiva del Madrid en esta segunda parte, 50 – 34 después de más de minuto y medio de la reanudación.
Ayón a pase de Luka, Rudy tras capturar rebote, anotar, recibir falta y lanzar un adicional y triple de Maciulis tras pase desde la zona de Ayón, ampliaban los guarismos hasta el 52 – 36.
El Madrid no perdía en ningún momento la diferencia de diez o doce puntos como mínimo, y fruto de ello se permitían adornarse: un bonito tuya - mía entre Ayón y Doncic, que machacaba a dos manos el 60 – 44, o Ayón que también hundía contra el aro el balón en la siguiente jugada.
Las defensas se relajaban, y el marcador era de 15 iguales en este cuarto. Fuenlabrada se resistía a ser echado de la carrera por un Madrid, jugando claramente sin emplearse a fondo.
Las jugadas espectaculares salpicaban el desarrollo del choque, y esta vez era en un contraataque cuando Rudy subía el balón, y asistía a Luka para completar el alley hoop, o Felipe, luciendo en lo suyo. Reboteaba en ataque, se movía abriéndose hueco con su soltura habitual donde no hay sitio para ello y anotaba el 66 - 49.
Para culminar estos diez minutos, sobre los segundos finales del periodo y con un jugador encima posiblemente haciéndole falta (qué mejor manera de encarar los últimos diez minutos que marcándose un Llull), Rudy anotaba un triple contra tablero, estableciendo el 71 - 51, la máxima diferencia del partido, que parecía visto para sentencia. O al menos así llevábamos pensando desde antes de lanzarse el balón al aire, pero aún estaban los de naranja colgados del cuello o al menos no muertos del todo.
Si espectacular fue el final del tercer cuarto, con otra bella acción arrancaba el último. Alley hoop de Luka para Othello, lo que significaba que la tarjeta del espigado base era de 19 puntos y 7 asistencias. De momento.
Tres puntos de Rudy, otros dos de Jaycee y otro alley hoop al contrataaque de Luka para Jeff subían a lo más alto del WinZee Center el 80 - 58. También anotaría el sueco la siguiente canasta, un contraataque culminado en bandeja.
Entraba Álex Suárez para disfrutar de algunos minutos, una vez el partido parecía finiquitado, aunque el Madrid se estaba relajando poco a poco en defensa y no se había cerrado del todo el marcador: 81 - 67.
A dos minutos y medio del final, Fuenlabrada se colocaba a doce. Entonces pedía tiempo muerto Laso para reclamar algo más de atención por si las moscas. El cuarto lo ganaban los visitantes por 12 a 20, aunque lo que valía de verdad era el 83 - 71.
Doncic anotaba al palmear un balón que se escapaba y en la siguiente acción amagaba, posteaba y anotaba de bandeja.
Álex se estrenaba después de un robo de Jaycee, que pasaba a Suárez y anotaba una bandeja al contraataque. También anotaría la siguiente. Luka subía el balón, pasaba a Suárez que anotaba un triple, 92 - 76. Luka era ya el más joven en hacer un doble - doble y también en dar más de 10 asistencias en Liga Endesa.
Un Luka que cada vez sorprende menos, pero no hay que olvidar su corta edad (no puede conducir un coche pero sí guiar al Madrid), su veteranía pese a ello, clase y personalidad. Dejaba correr los últimos segundos para finalizar el encuentro con un marcador de 92 - 76.
Partido cómodo, más por las sensaciones que por el marcador, que pudo ser mucho más abultado, dando descanso a varios jugadores muy cargados de minutos. 23 puntos y 11 asistencias conseguidas por Doncic, que sin duda fue el hombre del partido. El Madrid, mucho mejor en rebotes, estuvo más atento en pérdidas y acertado en porcentajes de tiro. Desde el inicio se vio a los jugadores sueltos en ataque, con buena circulación de balón y selección de tiro. Laso pudo hacer pruebas, como jugar sin Draper, aún tocado de la espalda y sin convocar, Llull y Doncic, con Rudy de base o al menos en triunvirato exterior con Maciulis y Jaycee. Continuamos líderes y firmes en primer lugar.
A mucha distancia en cuanto a rendimiento de la perla eslovena, Ayón, siempre intenso y sumando, Felipe a su nivel habitual y un Rudy con muchos minutos hoy rayando a un buen nivel. Maciulis también, con buenos minutos en anotación y Hunter y Jaycee aportando sus puntos.
Cambiamos el chip. Nos espera el jueves el Zalgiris de Jasikevičius, que no es CSKA, pero vendrán con la obvia intención de dar guerra, mucho que ganar y poco que perder. No en vano han sufrido solo una derrota más que un Barcelona aún en construcción, pero potente. De aquí a entonces, Laso podrá entrenar, dar algún pequeño descanso y recuperar efectivos. Nos encontramos en el primer tercio de la competición continental. Una barbaridad de partidos aún que pelear y que disfrutar. No nos lo perderemos.

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