ACB

Crónica Real Madrid C.F. 96 - ICL Manresa 70.

Jaycee ManresaHomenaje previo al partido para Jaycee Don Carroll de manos de otro extranjero de renombre, aunque luego nacionalizado, Clifford Luyk, por ser el extranjero a partir de hoy que ha jugado más partidos con el Real Madrid. Desde su llegada en 2011, ha llovido mucho. Triples, sobre todo, pero también canastas de dos y una evidente evolución en defensa. Ojo a las celebraciones y homenajes, que suelen distraer al jugador y se pierde en ocasiones la vena competitiva.

Aún así, se consideraba un día propicio para estos breves eventos, pues se enfrentaban el líder, con un balance de 7 - 1, contra el colista y un paupérrimo 1 - 7.

Trey Thompkins continúa lesionado por aquel golpetazo en la cadera en partido de Euroliga, y su acompañante en el banquillo de los no convovcados hoy era Rudy Fernández, sin problemas físicos aparentemente, pero siempre tememos por su maltrecha espalda.

Los blancos que abrieron las hostilidades fueron Doncic, Llull, Maciulis, Reyes y Ayón.

En el primer ataque, a los 23 segundos de juego, Felipe Reyes se lesionaba en el tobillo derecho y ya no volvería a pisar el parquet. Para tranquilidad de los aficionados, estaría todo el partido en el banco y no se le vio cojear al marcharse a vestuarios en el descanso ni al final del encuentro. Intuimos que sería pura precaución. Entraba Randolph en su lugar, se me avería un bazooka y saco un fusil de asalto.

Se inauguraba el marcador con un triple de Maciulis, 3 - 0 a pase de Doncic, que se iba con calidad de su par y asistía al lituano. Jonas anda con la muñeca a punto en las últimas semanas. Gran noticia.

Como lo era que los cohetes del Increíble continuaran intactos, y que parecía no iba a tener piedad de su ex equipo. Llull anotaba sus dos primeros puntos en un contraataque supersónico, y Doncic sumaría un triple que dejaba el marcador en 8 - 3.

El ritmo alto impuesto por el Madrid, favorecía a los locales, es lo que les gusta y al aficionado blanco también, como les gusta y nos encanta esa circulación rápida de balón, para terminar Randolph abriendo desde la zona a Llull, que clavaba un triple.

Pero Manresa comenzó a ajustar en defensa y el Madrid falló dos ocasiones francas bajo aro. Antes Maciulis a aro pasado erraba y luego era una bandeja de Doncic la que no se convertía en canasta.

Pero Llull no quería problemas y anotaba un triplazo desde 8 metros tras rebote ofensivo de Maciulis, era el 14 – 10 y tres más después de un pase de Llull para Doncic. Luka acababa de fallar uno instantes antes, pero este joven tiene una personalidad tremenda, no se arruga.

Tras el primer tiempo muerto del partido, Draper entraba por Maciulis y abríamos la boca extasiados con la asistencia sideral de Llull para Ayón. Gus dejaba una bandeja que significaba el 19 - 13. Y como de bandejas iba la cosa, otra de Llull, 21 – 13 que serían 23 – 16 después de dos tiros libres de Sergio, al que Taylor daba el relevo.

En este equipo todos juegan para todos, y era en ese instante Randolph el que asistía para Ayón, 25 - 17 y así terminaba un entretenido primer cuarto, ensombrecido por las dos desagradables lesiones, una torcedura de tobillo por bando.

Se iniciaba el segundo cuarto con el primer gorro de Randolph, muy adecuado por la que está cayendo. Acto seguido, rebote en ataque de un Taylor más enchufado que de costumbre, sacaba el balón al perímetro, recibía de nuevo, penetraba y anotaba en bandeja sus primeros dos puntos, que serían dos más a continuación después de clavar un mate, 29 - 19.

Para cumplir con el récord, entraba Jaycee, siendo ya a partir de ese momento, el extranjero con más partidos en la historia del Madrid, lo que no es moco de pavo, y menos a unas semanas de Navidad. La primera ocasión que tuvo el de Laramie, como no podía ser de otra manera en el caso de un anotador compulsivo como es él, iba dentro: 2 puntos para abrir su cuenta. Si Carroll estaba acertado, más la labor que estaban realizando Draper y Taylor subiendo la presión en defensa, el partido podría finiquitarse en breve. Y si a eso añadimos que el propio Jaycee colocaba un tapón... Nuestro querido tirador mantiene sus prestaciones innatas como la muñeca más rápida de Europa, pero ha mejorado sustancialmente en su arsenal ofensivo y en cuanto al trabajo en defensa. Decía ayer que llegó con Laso y se entienden muy bien, ambos conciben el baloncesto de manera muy similar.

Con Ayón recibiendo los primeros minutos de descanso relevado por Hunter, más rebote y defensa aún, asistíamos embobados al baile de Randolph en la pintura. Elegancia, fundamentos, coordinación. Anotaba a tabla el 33 - 25. El propio Randolph abría para Taylor en la jugada desarrollada a continuación para que clavara un triple desde la esquina. 36 - 25, y aunque no lo parezca, un 44% en triples es el porcentaje del que presume Jeff esta temporada. Para tener muñeca de madera, no está mal, aunque puede ser de caoba.

Nocioni daba el relevo a un Randolph que prácticamente había jugado desde el inicio por la prematura lesión de Felipe. Con ello quizás Laso quería solucionar un problema crónico: el Madrid no cerraba el rebote defensivo, lo que le daba a Manresa segundas opciones y les permitía estar ahí, 38 – 29 después de dos tiros libres anotados por Hunter.

Entraba Álex Suárez por Taylor y a los pocos segundos Nocioni era eliminado por dos técnicas consecutivas. El afán competitivo de Chapu a veces le juega estas malas pasadas.

Con 41 - 36 terminaba el segundo cuarto, perdido por el Madrid (16 - 19) y el primer tiempo. Habíamos visto atascado al equipo atascado en los últimos minutos. Quizás se notaba demasiado la ausencia de los mejores hombres sobre la cancha, pero es que de reojo todos mirábamos hacia Turquía. La ventaja foránea de 17 - 21 en rebotes, era sin duda una de las claves de la relativa igualdad en el marcador. El Madrid había llegado a estar a 12, pero varias acciones extrañas y las dos técnicas a Nocioni permitieron a Manresa meterse en el encuentro.

Con ese incierto resultado se iniciaba el segundo acto, en el que Llull servía para Doncic que fallaba su lanzamiento triple, pero reboteaba Maciulis y anotaba la primera canasta de esta mitad.

El Madrid había iniciado este cuarto circulando muy bien el balón entre dentro y fuera hasta encontrar a tiradores abiertos, aunque no estaban entrando los lanzamientos con la asiduidad necesaria para romper el marcador definitivamente.

No obstante, sí se iba ensanchando poco a poco el margen. Doncic penetraba, abría para Llull que lanzaba de tres y anotaba la canasta que elevaba los dígitos del luminoso a 49 - 38. El propio Llull contraatacaba y asistía a Randolph, que machacaba con la izquierda el 51 - 38. Ese acelerón de salida permitía que los blancos se volvieran a escapar. ¿Definitivamente? Veríamos.

Desde luego, los 18 puntos sumados por Llull hasta ese momento, ayudaban en grado sumo. Todo el Madrid, ahora sí muy fuerte en defensa, no dejaba a Manresa anotar. Y ya sabemos que se ataca bien si se defiende en condiciones.

Si a la buena defensa sumamos la calidad de los jugadores…, como en el caso de Luka, que penetraba por la zona manresana en una exhibición de técnica individual para anotar el 53 - 40 y llegar a los 8 puntos. O la canasta de Maciulis tras asistencia de Llull. Al poste, Jonas anotaba dos más y robaba, la echaba en largo para Llull que anotaba, 57 - 40. Antes por mi, ahora por ti. La misma jugada, pero de Llull para Maciulis llegaría segundos después. Llull cerraba sus minutos mágicos con un lanzamiento de tres anotado, otro (4 de 5) y tiro libre adicional. Tremenda canasta. 61 - 40. 6 puntos del Increíble en medio minuto, y otras dos asistencias más que sumar, a Hunter y a Ayón en este caso para llegar al 67 - 45.

El Madrid había cambiado el partido desde la defensa, lo que le permitía correr y desarbolar a un equipo rojo que bastante había aguantado al líder. Llull se marchaba con su cartilla plena de aciertos: 16 minutos jugados, 24 puntos, 5 asistencias. Tremendo.

Desde la línea de tiros libres sumaba el Madrid sus siguientes puntos, dos de Jaycee y dos de Ayón, que andaba por los 8 puntos y 10 rebotes hasta entonces. Importantísimo el de Nayarit.

Pese a unos primeros pasos algo dubitativos, quizás abrumado por el homenaje, Jaycee se había soltado y recibía una nueva asistencia, en este caso de Luka, para anotar un triple, que significaba el 74 – 51 y cierre del partido, si es que no estaba sentenciado ya desde minutos antes. Con ese marcador se llegaba al final del tercer cuarto, en el que el Madrid había ofrecido muy buenas sensaciones. El parcial de 33 a 15 lo dice todo.

Se presentaba un último asalto plácido, propicio para dar descanso a los más cargados y minutos a los menos castigados. Entraban a cancha Álex Suárez, Doncic, Hunter, Taylor y Carroll. Draper sentía molestias y ya no volvería.

Lo bueno de una plantilla tan larga y con tanta calidad es que el ritmo anotador y defensivo no se resiente si conservan la tensión competitiva. Luka asistía para Taylor, que al poste anotaba de dos, Suárez servía a Jaycee, que penetraba y anotaba la canasta que se convertía en el 78 - 56. Qué bien lee Carroll las jugadas: penetrar, lanzar, pasar… Suele tomar la decisión más adecuada. Como Luka, que abría para que Jaycee de nuevo besara la red desde el triple, 81 – 56, y de nuevo Luka, como protagonista, primero de una estética jugada, pasando el balón por elevación para el alley hoop con Othello y de un robo y mate al contraataque, 85 - 59.

Tiempo muerto en ese momento de los sufridos visitantes para detener la avalancha blanca. El Madrid había perdido el segundo cuarto, pero había ganado los otros dos y estaba superando claramente a Manresa en este último. El coach manresano quería detener la riada.

Suárez se estrenaba con un triple a pase de Jaycee, y Taylor penetraba, volaba para anotar, y recibía falta. 91 - 65 después de convertir el adicional. Othello devolvería la cortesía anterior y servía un balón dulce, alley hoop para Doncic. Hunter había cazado un rebote en ataque y asistía a Luka, que en la siguiente jugada haría lo propio para que Suárez anotara otro triple desde la esquina, el 96 - 68.

Con 96 - 70 se dejaban correr los últimos segundos de encuentro con el balón en manos del joven esloveno y finalizaba un entretenido partido a ráfagas del que intuíamos el desenlace antes de celebrarse, pero que no se desarrolló como esperábamos. Asistimos a la habitual exhibición de Llull en 16 minutos, fiesta a la que se fueron sumando Doncic, Jaycee, etc.

El Madrid había tirado de banquillo para hacerse con el partido, permaneciendo con ello casi siempre frescos en defensa y en ataque pese al buen trabajo manresano de destrucción en bastantes minutos. Al final, el Madrid había superado en rebotes a Manresa y perdió menos balones, con mejores porcentajes de tiro. En definitiva, todo cuadraba.

Salvo por las lesiones de Felipe y Draper, cumplidos los objetivos de sumar una nueva victoria, repartir minutos y mantener a todos los jugadores activos y plenos de confianza.

Destacaron los 37 de valoración de Llull (24 puntos con cuatro triples de cinco, 3 rebotes, 6 asistencias y 1 robo), 19 de valoración para Doncic (12 puntos, 4 rebotes, 7 asistencias y 1 robo), 17 Ayón (8 puntos, 11 rebotes y 1 asistencia), 12 Jaycee (12 puntos, 3 rebotes, 2 asistencias), además de un Taylor más acertado en ataque de lo habitual, en defensa ya sabemos que cumple, Maciulis en su labor nunca bien ponderada, y con Suárez 8 puntos y 2 rebotes. Más grises Randolph y Draper, pero todos suman.

En cuatro días viajamos a Estambul, donde Fenerbahce pondrá minas, barricadas y concertinas para evitar que traigamos de vuelta un nuevo triunfo en Euroliga. Allí incluso Jaycee dejará de ser amor, para transformarse en su versión "asesino silencioso". No habrá prisioneros. El comandante Laso ya está encerrado en el búnker diseñando la estrategia. Se viene un combate descomunal. Comiencen a frotarse las manos. Hace frío pero en nada esto estará que arde.

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