ACB

"El retorno del rey"

Con Llull, Rudy, Maciulis, Randolph y Ayón en pista, se estrenaba el vigente campeón de Liga ACB y aspirante a renovar título en esta nueva casi a estrenar temporada 2016 -17. La visita de los Oklahoma City Thunder la próxima semana, obligaba a adelantar el encuentro al viernes, haciendo que el público quizás no se animara a ocupar todos los asientos del Barclaycard Center, sin ni siquiera llegar a los nueve mi espectadores.

Pese a un comienzo blanco entre frío y dubitativo, y un arranque poderoso por parte del bloque malagueño, Laso fue poco a poco dando con la tecla a base de mover sus piezas. Calmado en los tiempos muertos, sabe que dispone de un potencial demoledor entre sus tropas. Y eso, que vaya piezas. Cualquier equipo de ACB sería candidato a ocupar los primeros puestos al final de la temporada regular y afrontar con garantías los Play off por el título con los compañeros de banquillo de D. Pablo Laso y su séquito de brillantes colaboradores.

Draper, Nocioni, Doncic, Felipe, Carroll, Hunter y Taylor. Casi nada en la recámara. Y en la requetecámara, Trey y Álex. Pese a que el Madrid fue rehaciéndose del meneo visitante de inicio, los locales terminaron el primer cuarto ligeramente por delante con ese dubitativo comienzo y todo. Ya en el segundo fueron poniendo tierra de por medio sin usar su arma más controvertida en ciertos círculos puristas del basquetbol y que sí utilizaban los de un Joan Plaza ya definitivamente desbarbado: el triple, ese eterno incomprendido.

Ayón comandaba las operaciones ofensivas, sin ofender a nadie, y Unicaja se agarraba al árbol zarandeado por el vendaval. Con siete tantos de ventaja se llegó al momento del bocadillo de jamón y de los ajustes que Laso tenía que hacer a su locomotora para hacerla más fiable. Ni la baja de Rudy, que cayó de mala manera, dañándose un tobillo y profiriendo un grito de dolor que recorrió todo el pabellón y nuestras espinas dorsales, fue suficiente para hacer tambalear al gigante. Tranquilos, el señor de Lindes no sufre daños en su estructura. El tercer cuarto ajustaba el marcador, en claro periodo de rodaje el Madrid y algo más entonado y hecho pese a las bajas y a los jugadores tocados Unicaja. Tan es así, que enfilamos la recta final del partido, el último cuarto, con los andaluces ligeramente por encima en el marcador. Parcial importante de los de verde, pero podríamos decir que comenzaba un choque de diez minutos de duración con un local ya con las orejas tiesas y un visitante mermado por las bajas por lesión y cargado de personales en algunos jugadores.

Pintaba medio bien para que ese importante primer triunfo se quedara en la capital, pero había que roerlo. El cuarto ídem decisivo y definitivo fue blanco, sobre todo con un Llull y un de nuevo rejuvenecido Felipe Reyes que comandaron el ataque de los de Laso para auparse más allá de los cien puntos y dejar la primera victoria brillando en lo alto del Barclaycard Center. Como dato curioso, apuntar que el empujón al barranco lo dieron tres triples en menos de un minuto de Doncic, Carroll y Taylor. 101 – 90. Esa es la firma de este Madrid hace unos meses y seguimos en la misma línea. Nos anotan bastante, puede que sí, pero nosotros más y nos divertimos todos. Firmo debajo de su idea, maese Laso. Así da gusto. Amarrateguis, go home. No se pueden sacar demasiadas conclusiones en esta primera jornada, pero sí ir vislumbrando algo. Unicaja venía más rodado, aunque el potencial de este Madrid promete llevarse por delante muchos partidos por simple inercia explosiva u onda expansiva. Hunter ofrece desde sus muelles vuelos estratosféricos que lo mismo servirán para taponar lanzamientos rivales que para poner entensión al personal de mantenimiento (léanse cristaleros), o para limpiar las telarañas del techo.

Ojito, que se soltó 12 puntazos. Randolph brilló más por un soberano gorrazo, habida cuenta sus interminables brazos, que por su aportación ofensiva. Draper cortando y anotando en silencio… y el resto en su línea. Ya nos conocemos todos, salvo el cada vez menos joven Doncic, con más peso en el juego, más desparpajo, más fuerte y alto. Guapo ya era, dicen. Esa es la grandeza de este proyecto: haber resistido el terremoto NBA escala 8 sin haber perdido apenas fiabilidad. Sólo algún pilar, como Chacho, ha sido arrastrado por el cataclismo. Ya está Laso paleta en mano reparando el desaguisado.

No es como se empieza, sino cómo se acaba. Recordemos que la temporada pasada la estrenamos con una derrota en casa, pero el epílogo de dicha campaña ya reposa en nuestra sala de trofeos. "

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar


El Mundo Madridista.com © 2013
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.